Cuenta
que, hacia el 520 de nuestra era, Bodhidharma llego a China
con el propósito de expandir su doctrina.
El se dio cuenta de que una mente poderosa necesita de
un cuerpo poderoso en el cual apoyarse. Por esto el creo una
serie de ejercicios físicos y respiratorios para poner
en forma a los monjes, desarrollando y fortaleciendo su Chi.
Hoy en día se conocen entre doce y veinticuatro de estos
ejercicios, conocidos como I-Chin-Ching, pero en su origen se
dice que eran cuarenta y nueve.
No se trataba en principio de movimientos con fines marciales,
simplemente eran técnicas de respiración dinámicas
coordinadas con ejercicios de estiramiento e isométricos.
Se dice que los monjes realizaban cuarenta y nueve veces
cada ejercicio al día, lo que supone aproximadamente seis
horas ininterrumpidas de práctica diaria.
Presentando especial atención a que la respiración
proviniera del Tan Tien “punto situado por debajo
del ombligo”.
A través de la práctica del Chi Kung;
fortalecemos nuestro cuerpo físico al igual que nuestro
interior, notaremos un importante cambio de fuerza y una mejor
postura corporal; es posible que a través de su practica,
estemos evitando futuras afecciones en nuestra salud.
Estaremos contribuyendo a una mejor calidad de vida;
estableceremos un equilibrio físico y emocional.
En la actualidad podemos compartir nuestras clases con:
Amas de casa, oficinistas, estudiantes, choferes, deportistas,
albañiles, niños, abogados, etc. Definitivamente
sus beneficios no tienen límites de alcance en nuestra
gran sociedad; es una disciplina milenaria con resultados sorprendentes.
El Chi Kung puede ser practicado por un profesional
o un amateur; es decir, es una vía que lo conducirá a
un mar de beneficios. No necesariamente, debes tener una experiencia
previa para su práctica.
Chi kung, esencia del conocimiento… una puerta
que se abre, para todos en general; sin distinción de
sexo y mucho menos de edad. |